¿QUÉ ES LA DIABETES?

La diabetes se reconoce como conjunto de trastornos heterogéneos que tienen como elementos comunes la hiperglucemia y la intolerancia a la glucosa, debidas a una deficiencia de insulina, a la alteración de la efectividad de la acción de la insulina o a ambas cosas 1 . La diabetes mellitus está clasificada en cuatro tipos, en base a su etiología y la presentación clínica del trastorno.

  • diabetes tipo 1,
  • diabetes tipo 2,
  • diabetes mellitus gestacional (DMG) y
  • otros tipos específicos.


Diabetes tipo 1

La diabetes tipo 1 se denomina a veces insulinodependiente, de origen inmune o juvenil. Está causada por la destrucción de las células productoras de insulina del páncreas, debido normalmente a una reacción autoinmune, que hace que se vean atacadas por el sistema de defensas del organismo. Las células beta pancreáticas, por lo tanto, producen poca o ninguna insulina, que es la hormona que permite que la glucosa pase a las células del organismo. La razón por la que esto sucede no acaba de comprenderse.

La enfermedad puede afectar a personas de cualquier edad, pero suele desencadenarse en niños o jóvenes adultos. La diabetes tipo 1 es una de las afecciones endocrinas y metabólicas más frecuentes en la infancia. Las personas con diabetes tipo 1 necesitan inyectarse insulina todos los días a fin de controlar sus niveles de glucosa en sangre. Sin insulina, las personas con diabetes tipo 1 mueren.

La aparición de diabetes tipo 1 suele ser repentina y abrupta y puede incluir síntomas como:

  • sed anormal y sequedad de boca
  • micción frecuente
  • cansancio extremo/falta de energía
  • apetito constante
  • pérdida de peso repentina
  • lentitud en la curación de heridas
  • infecciones recurrentes
  • visión borrosa

La incidencia de diabetes tipo 1 está en aumento, las razones para que ello suceda están poco claras, pero es probable que se deba principalmente a los cambios de los factores de riesgo medioambiental. Los factores de riesgo medioambiental, el aumento de la altura y el desarrollo del peso, el aumento de la edad materna en el momento del parto y, posiblemente, algunos aspectos de la dieta y la exposición a algunas infecciones virales podrían iniciar la autoinmunidad o acelerar una destrucción de las células beta que ya se esté produciendo.

Diabetes tipo 2

La diabetes tipo 2 se caracteriza por la resistencia a la insulina y una deficiencia relativa de dicha hormona; cualquiera de estos dos rasgos podría estar presente en el momento en el que la diabetes se manifiesta clínicamente. El diagnóstico de diabetes tipo 2 suele producirse a partir de los 40 años, aunque podría darse antes, especialmente en poblaciones con una alta prevalencia de esta afección. Cada vez aparecen más informes de niños que desarrollan diabetes tipo 2. Ésta puede permanecer sin ser detectada, es decir, ser asintomática, durante muchos años y el diagnóstico suele producirse a partir de complicaciones asociadas o incidentalmente mediante un análisis de sangre u orina que arroje resultados anormales.

La diabetes tipo 2 a menudo va, aunque no siempre, asociada a la obesidad, que en sí misma puede causar resistencia a la insulina y generar altos niveles de glucosa. Es hereditaria, aunque los principales genes de susceptibilidad aún no han sido identificados. Hay varios factores posibles en el desarrollo de diabetes tipo 2. Estos son:

  • Obesidad, dieta y falta de actividad física
  • Edad avanzada
  • Resistencia a la insulina
  • Antecedentes familiares de diabetes
  • Desarrollo intrauterino por debajo del nivel óptimo
  • Origen étnico

En contraste a la diabetes tipo 1, las personas con diabetes tipo 2 no dependen de insulina exógena y no son propensas a la cetosis, pero podrían necesitar insulina para controlar la hiperglucemia si no lo consiguen tan sólo mediante una dieta y agentes hipoglucémicos orales.

El aumento de la prevalencia de diabetes tipo 2 va asociado a cambios rápidos culturales y sociales, al envejecimiento de la población, al aumento de la urbanización, a los cambios de dieta, a la disminución de la actividad física y a otros patrones poco saludables de estilo de vida y comportamiento 2 .

Diabetes gestacional

La diabetes mellitus gestacional (DMG) es una intolerancia a la glucosa de distintos grados de gravedad que comienza o se detecta por primera vez durante el embarazo. La definición se aplica independientemente de si se utiliza insulina en su tratamiento o de si la afección persiste tras el embarazo.

Mantener el control de los niveles de glucemia reduce notablemente el riesgo para el feto, ya que el aumento del nivel de glucosa en la madre podría generar complicaciones en el bebé, como gran tamaño al nacer, trauma durante el parto, hipoglucemia e ictericia. Las mujeres que han tenido DMG corren un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 con el paso del tiempo. La DGM también va asociada a un aumento del riesgo de obesidad y metabolismo anormal de la glucosa durante la infancia y la vida adulta en los hijos.

Complicaciones de la Diabetes

En prácticamente todos los países de ingresos altos, la diabetes está clasificada entre las causas principales de ceguera, insuficiencia renal y amputación de extremidades inferiores. La diabetes es también hoy día una de las causas principales de muerte, debido en gran parte a un marcado aumento del riesgo de enfermedad coronaria cardiaca y derrame cerebral (enfermedad cardiovascular). Además del sufrimiento humano que causan las complicaciones de origen diabético, tanto a quienes tienen diabetes como a quienes les cuidan, sus costes económicos son enormes. Entre dichos costes se incluyen los gastos sanitarios, la pérdida de ingresos y los costes económicos para la sociedad en general por pérdida de productividad, que a su vez van asociados a la pérdida de oportunidades de desarrollo económico.

La elevación crónica de la glucosa en sangre, incluso cuando no hay síntomas presentes que alerten al individuo sobre la presencia de diabetes, generará tarde o temprano daños en los tejidos, que provocarán enfermedades, a menudo graves. Aunque se encuentran pruebas de lesiones en los tejidos en muchos sistemas orgánicos, son los riñones, los ojos, los nervios periféricos y el árbol vascular los que manifiestan las complicaciones diabéticas más notables, a veces fatales (ver Figura 1.1).

Un control metabólico insatisfactorio en niños puede provocar una atrofia del crecimiento y la exposición, tanto a hipoglucemias graves como a hiperglucemia crónica, puede tener efectos adversos sobre el desarrollo neurológico. Los niños son más sensibles a la falta de insulina que los adultos y corren un mayor riesgo de desarrollar de manera rápida y abrupta cetoacidosis diabética (coma diabético).

El mecanismo por el cual la diabetes genera estas complicaciones es complejo y no se entiende plenamente, pero está implicado el efecto tóxico directo de los altos niveles de glucosa, sumado al impacto de la hipertensión, el nivel anormal de lípidos y los trastornos tanto funcionales como estructurales de los pequeños vasos sanguíneos.

Las principales complicaciones de la diabetes son:

  • enfermedad cardiovascular (ECV),
  • nefropatía,
  • neuropatía,
  • amputación y
  • retinopatía.

Enfermedad cardiovascular
La enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en diabetes y representa en la mayoría de las poblaciones el 50% o más del total de fallecimientos por dicha afección, así como un gran nivel de discapacidad. Los tipos de ECV que acompañan a la diabetes son la angina de pecho, el infarto de miocardio (ataque al corazón), el derrame cerebral, la enfermedad arterial periférica y la insuficiencia cardíaca congestiva (ICC).

Nefropatía
La diabetes es una causa cada vez más destacada de insuficiencia renal y, de hecho, hoy se ha convertido en los EEUU 3 y en otros países en la causa más frecuente de enfermedad renal terminal, es decir, que requiere ya sea diálisis o trasplante de riñón.

Neuropatía
Cuando la glucemia y la tensión arterial no se controlan, la diabetes puede lesionar los nervios. El resultado podrían ser problemas digestivos y urinarios, impotencia y trastornos de muchas otras funciones, pero el área que se ve más frecuentemente afectada son los pies y las piernas. Las lesiones nerviosas en estas áreas se denominan neuropatía periférica y podrían manifestarse de muchas maneras, como la pérdida de sensación en los pies y sus dedos. La pérdida de sensibilidad supone un importante riesgo, ya que puede hacer que las lesiones del pie pasen inadvertidas y no se traten, generando graves infecciones que acaban en amputación.

Amputación
A través de sus efectos sobre los nervios y las arterias periféricos, la diabetes puede generar ulceración del pie, infección y necesidad de amputación. Las personas con diabetes corren un riesgo de amputación que podría llegar a ser 25 veces superior que el observado en personas sin diabetes. 4 .

Retinopatía
La diabetes tiene distintas vías de dañar la vista y causar ceguera. La causa más frecuente de ceguera en diabetes es el edema macular, causado por la acumulación de fluidos tras la retina del ojo. Otra complicación, más frecuente, es la retinopatía de fondo y la proliferativa, que pueden causar ceguera como resultado de hemorragias repetidas en el fondo del ojo. La diabetes también aumenta el riesgo de cataratas y glaucoma.

The major diabetes complications

Alteración de la tolerancia a la glucosa

La alteración de la tolerancia a la glucosa (ATG) es una afección asintomática que se define como un nivel elevado (aunque no diabético) de glucemia dos horas después de una carga oral de glucosa de 75g. Junto a la alteración de la glucosa en ayunas (AGA), se reconoce hoy día como una etapa dentro de la transición desde la normalidad a la diabetes. No resulta sorprendente que la ATG comparta muchas características con la diabetes tipo 2, como ir asociada a la obesidad, a la edad avanzada, a la resistencia a la insulina y a la deficiencia de secreción de insulina.

Insulina

La insulina es una secreción interna del páncreas fruto de grupos de células denominadas islotes de Langerhans. Es la hormona que se necesita para permitir que la glucosa pase a las células y aporte energía. La insulina también es importante a la hora de mantener los niveles de glucosa dentro de unos límites aceptables.

Las personas con diabetes tipo 1 se inyectan insulina en el organismo, ya que sus células productoras de insulina han sido destruidas. Es la forma más frecuente de diabetes en niños y jóvenes adultos, que dependen de la insulina para sobrevivir. Las personas con diabetes tipo 2 también podrían utilizar insulina. En la diabetes tipo 2, el organismo necesita más insulina de la que puede producir.

Desde el descubrimiento hito de la insulina por Frederick Banting y Charles Best en 1921, se han dado pasos gigantescos en la investigación y el desarrollo con el fin de crear insulina humana mediante ingeniería genética. Hasta hace relativamente poco, la insulina era un derivado del páncreas de ganado bovino y porcino, de fuentes limitadas.

 

Insulin production and action

1: Harris M, Zimmet P. Classification of diabetes mellitus and other categories of glucose intolerance. In Alberti K, Zimmet P, Defronzo R, editors. International Textbook of Diabetes Mellitus. Second Edition. Chichester: John Wiley and Sons Ltd; 1997. p9-23.

2: World Health Organization. Prevention of diabetes mellitus. Report of a WHO Study Group. Geneva: World Health Organization; 1994. No. 844.

3: United States Renal Data System. Annual Data Report. 2002. http://www.usrds.org/adr.htm

4: Davis TM, Stratton IM, Fox CJ, et al. U.K. Prospective Diabetes Study 22. Effect of age at diagnosis on diabetic tissue damage during the first 6 years of NIDDM. Diabetes Care 1997; 20 (9): 1435-1441.