Diabetes y Objetivos de Desarrollo del Milenio

La diabetes tiene fuertes vínculos con la pobreza, la mala nutrición, las enfermedades infecciosas y muchos aspectos del desarrollo social y humano. Todo ello afecta a las metas incluidas en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), establecidas y adoptadas por la comunidad mundial de la salud con una fecha límite para cumplir los objetivos concretos de 2015. Muchos países siguen atrás en su progreso hacia la consecución de los ODM.

La diabetes afecta a los individuos con un estatus socioeconómico más bajo, además de afectar desproporcionadamente a los países de ingresos medios y bajos, en donde la prevalencia de diabetes y otras enfermedades no contagiosas (ENC) está en aumento y la carga de enfermedades infecciosas sigue siendo alta. Esta "doble carga" de enfermedades infecciosas y no contagiosas está socavando los esfuerzos por reducir la pobreza y conseguir los ODM en muchos países. 1 

Diabetes y pobreza (ODM1)

El impacto económico de la diabetes puede ser enorme, mediante el empleo de un gran porcentaje de los ingresos en atención sanitaria, pérdida de ingresos o de trabajo o reducción de la productividad. Por ejemplo, en India, hasta un 25% de los ingresos anuales de una familia se gastan en atención diabética. 2  La carga económica de la diabetes y la discapacidad que producen sus complicaciones puede empujar a las familias faltas de recursos hacia la indigencia y la pobreza. A nivel nacional, la epidemia de diabetes amenaza con desbordar los sistemas sanitarios y con revertir potencialmente los beneficios del desarrollo logrados en países de ingresos bajos. 3  Como resultado, los esfuerzos por erradicar la pobreza extrema se verán obstaculizados.

Desigualdad de género y diabetes (ODM3)

El bajo estatus socioeconómico, legal y político de las niñas y las mujeres puede aumentar la exposición y la vulnerabilidad ante los factores de riesgo de diabetes, especialmente en países de ingresos medios y bajos. En los países con una desigualdad de género pronunciada, el bajo estatus social de las niñas y las mujeres puede generar mala nutrición y las normas sociales pueden restringir la actividad física.

Si las mujeres tienen un peor acceso a la atención sanitaria esencial para la diabetes debido a la discriminación por género de quienes tienen el poder, los recursos, la cultura y la organización de servicios, podría generarse un aumento del riesgo de complicaciones y muerte. Las mujeres y las niñas también tienen más probabilidades de asumir la carga del cuidado de un miembro de la familia a quien se le ha diagnosticado diabetes, 4  potenciando por lo tanto las desigualdades en la salud entre hombres y mujeres y debilitando los esfuerzos por promover la igualdad de género y capacitar a las mujeres. 

Diabetes y salud maternoinfantil (ODMs 4 y 5)

La diabetes es un importante problema para la salud materna. Una diabetes no controlada durante el embarazo amenaza la salud tanto de la madre como del niño y va asociada al desarrollo de bebés macrosómicos o grandes para su edad gestacional (Capítulo 1). Esto puede generar complicaciones potencialmente letales y costosas para la madre, como la obstrucción del parto, y  complicaciones que amenazan la vida y la salud del recién nacido. 

La diabetes gestacional (DMG) también va asociada a varias complicaciones del embarazo y aumenta el riesgo futuro de diabetes tipo 2 para la madre y el niño.

Diabetes y enfermedades infecciosas (ODM6)

A pesar de que su ámbito incluye todas las enfermedades principales, los objetivos del ODM6 se centraron en el VIH/SIDA, la tuberculosis (TB) y la malaria (Tabla 4.2). Una persona con VIH/SIDA es vulnerable ante la diabetes, ya que el uso de algunos fármacos para tratar el VIH/SIDA puede aumentar enormemente el riesgo de diabetes. 5  Las personas con diabetes también tienen una probabilidad 2,5 veces mayor de desarrollar TB. En India, el 15% de los casos de TB se pueden atribuir a la diabetes.

Hay algunas pruebas que demuestran que una persona con diabetes tiene una probabilidad mayor de contraer malaria 6  y podría tener peores resultados si desarrollase malaria cerebral. 7  Estos vínculos muestran que, a menos que se incluya la diabetes en los esfuerzos por combatir el VIH/SIDA, la malaria y la TB, los objetivos planteados en el ODM6 serán más difíciles de conseguir.

Más allá de apuntar al aumento del riesgo de malos resultados a partir de estas enfermedades vinculadas, mejorar los sistemas sanitarios, integrando la atención y construyendo capacidades, aportará los cimientos para que haya beneficios en todas estas principales causas de carga de enfermedad.

1: Stuckler D, Basu S, McKee M. Drivers of inequality in Millennium Development Goal progress: a statistical analysis. PLoS Med 2010; 7 (3): e1000241.

2: Ramachandran A, Ramachandran S, Snehalatha C, et al. Increasing expenditure on health care incurred by diabetic subjects in a developing country: a study from India. Diabetes Care 2007; 30 (2): 252-256.

3: Hu FB. Globalization of diabetes: the role of diet, lifestyle, and genes. Diabetes Care 2011; 34 (6): 1249-1257.

4: World Health Organization. Women and Health: Today's evidence, tomorrow's agenda World Health Organization; 2009.

5: Young F, Critchley JA, Johnstone LK, et al. A review of co-morbidity between infectious and chronic disease in Sub Saharan Africa: TB and diabetes mellitus, HIV and metabolic syndrome, and the impact of globalization. Global Health 2009; 5: 9.

6: Danquah I, Bedu-Addo G, Mockenhaupt FP. Type 2 diabetes mellitus and increased risk for malaria infection. Emerg Infect Dis 2010; 16 (10): 1601-1604.

7: Eltahir EM, Ghazali GE, A-Elgadir TME, et al. Raised plasma insulin level and homeostasis model assessment (HOMA) score in cerebral malaria: evidence for insulin resistance and marker of virulence. Acta Biochim Pol 2010; 57 (4): 513-520.