Diabetes y tuberculosis

Las personas con diabetes corren un mayor riesgo de desarrollar tuberculosis (TB) que quienes no la tienen. La tuberculosis, una enfermedad infecciosa de los pulmones, afecta a 9,4 millones de personas y mata a 1,7 millones en el mundo cada año. 1 

La TB es un importante problema de salud pública en muchos países de ingresos medios y bajos, en donde el número de personas con diabetes también está aumentando rápidamente. Algunas regiones, como  África y Asia, que están más fuertemente afectadas por la tuberculosis, también son las que tienen algunas de las cifras más altas de personas con diabetes, y experimentarán el mayor aumento para 2030.

Crece la doble carga

La creciente prevalencia de diabetes supone un problema para el control de la TB, ya que una diabetes incontrolada genera un aumento del riesgo de desarrollo de TB. Un estudio reciente demostró que los países que experimentaban un aumento en la prevalencia de diabetes también tenían un aumento notable del número de personas con TB. 2  Esto sugiere que el aumento de la prevalencia de diabetes podría dificultar la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio relativos a la tuberculosis.

Estas tendencias reflejan los importantes vínculos entre las enfermedades. Varios estudios han analizado la asociación entre diabetes y tuberculosis en países desarrollados  3  y revelaron que las personas con diabetes tienen aproximadamente una probabilidad 2,5 veces mayor de desarrollar tuberculosis. 4  Estos hallazgos  coinciden con los de regiones en desarrollo, como África, en donde un estudio reveló que la prevalencia (%) de diabetes era dos veces mayor en personas con tuberculosis que en personas sin dicha enfermedad. 2 

El mapa 4.3 muestra los cálculos del porcentaje de tuberculosis atribuible a la diabetes. En países en donde la carga de diabetes es relativamente alta, como, por ejemplo, México, Egipto, Arabia Saudí y los Estados Unidos de América, es un importante contribuyente al número de casos de tuberculosis. Sin embargo, en donde los índices de tuberculosis son altos y la diabetes es relativamente baja, la diabetes contribuye a un porcentaje más pequeño de la carga de TB. 

Tratamiento y rastreo 

No sólo la diabetes potencia el riesgo de una persona de desarrollar tuberculosis, sino que también hace que sea más difícil tratar a quienes tienen ambas enfermedades. Una revisión que analizó el impacto de la diabetes sobre el tratamiento de la tuberculosis reveló que las personas con diabetes tienen más probabilidades de que fracase el tratamiento y de morir durante el mismo en comparación con quienes no tienen la afección. 5 

El vínculo entre tuberculosis y diabetes exige intervenciones dirigidas a ambas enfermedades. Por ejemplo, realizar rastreos para la detección de tuberculosis a personas con diabetes y realizar rastreos en personas con tuberculosis para detectar diabetes podría ofrecer la oportunidad de aumentar la detección y prevenir las complicaciones relacionadas con la diabetes o la tuberculosis.

Una revisión reciente demostró  que, cuando se revisa a las personas con diabetes para detectar una posible tuberculosis, el porcentaje de nuevos diagnósticos de TB es superior al de la población general. Esto también sucede con las personas con tuberculosis cuando se hacen una revisión para detectar diabetes, y se detectan muchos más casos de diabetes no diagnosticada que en la población general. 6 

Las personas con diabetes que tienen un buen control glucémico tienen menos probabilidades de desarrollar tuberculosis. 7   8  Además, el tratamiento contra la tuberculosis hace que desciendan los niveles de glucemia 6 , lo cual sugiere que el control integrado de la tuberculosis en personas con un nivel alto de glucemia podría generar un mejor control diabético.

Control de enfermedades

El control eficaz de ambas enfermedades exige los mismos elementos, como la detección precoz, ofrecer un tratamiento estándar basado en un protocolo y tener un suministro eficaz de medicamentos. Los mismos principios se pueden aplicar a ambas enfermedades y ayudar a muchas personas afectadas por la tuberculosis y la diabetes. Definir estándares sobre estas sencillas prioridades podría generar una detección y un tratamiento eficaces contra la diabetes, como ya se ha visto en el control mundial de la tuberculosis.  

 

1: World Health Organization. Global tuberculosis control: 2010 Geneva: World Health Organization; 2010.

2: Goldhaber-Fiebert JD, Jeon CY, Cohen T, et al. Diabetes mellitus and tuberculosis in countries with high tuberculosis burdens: individual risks and social determinants. Int J Epidemiol 2011; 40 (2): 417-428.

3: Jeon CY, Murray MB. Diabetes mellitus increases the risk of active tuberculosis: a systematic review of 13 observational studies. PLoS Med 2008; 5 (7): e152.

4: Ottmani S.-E, Murray MB, Jeon CY, et al. Consultation meeting on tuberculosis and diabetes mellitus: meeting summary and recommendations. Int J Tuberc Lung Dis 2010; 14 (12): 1513-1517.

5: Baker MA, Harries AD, Jeon CY, et al. The impact of diabetes on tuberculosis treatment outcomes: A systematic review. BMC Med 2011; 9: 81.

6: Jeon CY, Harries AD, Baker MA, et al. Bi-directional screening for tuberculosis and diabetes: a systematic review. Trop Med Int Health 2010; 15 (11): 1300-1314.

7: Leung CC, Lam TH, Chan WM, et al. Diabetic control and risk of tuberculosis: a cohort study. Am J Epidemiol 2008; 167 (12): 1486-1494.

8: Pablos-Méndez A, Blustein J, Knirsch CA. The role of diabetes mellitus in the higher prevalence of tuberculosis among Hispanics. Am J Public Health 1997; 87 (4): 574-579.