La reunión de alto nivel de la ONU y sus consecuencias

La reunión de alto nivel de la ONU sobre enfermedades no contagiosas, celebrada los días 19 y 20 de septiembre de 2011 en Nueva York, ha sido un importante hito en la historia de la epidemia mundial de diabetes y enfermedades no contagiosas (ENC). Basándose en los logros de la Resolución 61/225 de la ONU en 2006 sobre diabetes, e inspirándose en las lecciones y los éxitos de la sesión especial de la Asamblea General de la ONU sobre VIH/SIDA celebrada hace ya una década, la FID vio la reunión de alto nivel de la ONU sobre ENC como una oportunidad de involucrar a los jefes de estado y de gobierno para lograr un conjunto integral de compromisos al más alto nivel político y acelerar el progreso mundial de la lucha contra la diabetes y resto de enfermedades no contagiosas. 

Impacto de este proceso 

A partir de la decisión unánime de celebrar una reunión de alto nivel sobre ENC, la FID y sus federaciones hermanas de la Alianza de ENC se pusieron manos a la obra a fin de establecer los cimientos para el éxito de esta cumbre y aprovechar al máximo esta oportunidad, que sólo se da una vez en cada generación. Los preparativos y el proceso oficial de la cumbre han cambiado el panorama de la salud mundial para siempre. Ha catalizado un debate de alto nivel sobre diabetes y ENC a nivel nacional, regional y mundial sin precedentes, entre organizaciones no gubernamentales (ONGs), gobiernos, organizaciones internacionales y el sector privado.

Como parte de los preparativos para la cumbre, la FID consultó a asociaciones miembro nacionales y a expertos en diabetes para que organizasen las prioridades y llevar a los debates una sola voz en nombre de la diabetes. Las principales prioridades identificadas por más de 115 asociaciones miembro de 160 países que respondieron a esta consulta se presentan en el Cuadro 5.1. Gracias a la información recibida mediante estas consultas, la FID y la Alianza de ENC publicaron un Documento de Propuesta de Resultados que establece las prioridades para las negociaciones. 

Negociaciones oficiales

Durante el proceso oficial que llevó a la cumbre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha realizado varias Consultas Regionales de la  sobre ENC, muchas de las cuales acabaron en declaraciones oficiales que hacen patentes las similitudes y las diferencias de prioridades de gobiernos y bloques políticos. La OMS también celebró una serie de consultas multisectoriales, fue una de las anfitrionas de la Conferencia Ministerial Mundial sobre ENC y trabajó con la ONU para convocar una  audiencia con la sociedad civil en el cuartel general de la ONU, que supuso otra oportunidad para que quienes tienen el poder de toma de decisiones en los gobiernos se familiaricen ellos mismos con las evidencias y los problemas de las ENC y escuchen las prioridades de la sociedad civil, incluidas las planteadas por la Alianza de ENC. Como parte del proceso, la OMS, el Secretario General de la ONU y el Foro Económico Mundial publicaron informes que dan solidez a las pruebas relativas a las ENC y resaltan el precio de la ausencia de actuaciones. 

Formar y fortalecer alianzas

Otra señal importante de los preparativos de la cumbre ha sido el fortalecimiento de alianzas y colaboraciones para atajar la epidemia mundial de ENC. La FID y la Alianza de ENC han creado un movimiento civil en torno a las ENC en un momento sin precedentes, trabajando unidas por una causa común más allá de los límites de cada enfermedad. Este movimiento civil ha llegado para quedarse y será fundamental si queremos mantener el impulso y monitorizar los compromisos tras la cumbre. Se han establecido relaciones influyentes con los gobiernos, el sector privado y las ONGs que trabajan en aspectos de desarrollo interrelacionados, como la salud materno-infantil (SMI), el VIH/SIDA y la tuberculosis. La FID y sus colaboradores de la Alianza de ENC han publicado dos artículos influyentes sobre las prioridades de las ENC y sus soluciones junto al Grupo de ENC de The Lancet.  Estas alianzas han promovido el intercambio de prácticas óptimas y soluciones innovadoras para la prevención y el control de la diabetes y las ENC.    

Cuadro 5.1

Principales prioridades en cada región de la FID 

(porcentaje de respuestas que afirman estar “completamente de acuerdo")

    • África: “Acceso a medicamentos y suministros a bajo coste” (86%)
    • Europa: “Programas para la detección y el control de las complicaciones diabéticas” (72%)
    • Oriente Medio y África del Norte: “Mejorar la formación, la educación y el apoyo para profesionales sanitarios” y “ampliar los servicios sanitarios a todas las áreas del país” (100%)
    • América del Norte y Caribe: “Promover una dieta sana a través de la educación” y “acceso a alimentos sanos para los grupos de población desfavorecidos” (100%)
    • América Central y del Sur: “Acceso a medicamentos y suministros a bajo coste” y “educación para el autocuidado” (100%)
    • Sudeste Asiático: “Etiquetado de los productos alimenticios” (100%)
    • Pacífico Occidental: “Educación para el autocuidado” (93%)

El futuro de la diabetes tras la reunión de alto nivel de la ONU sobre ENC

Los resultados de los preparativos se integraron en el borrador de la Declaración Política del acuerdo resultante de la reunión de alto nivel. Las negociaciones se prolongaron, debido a la falta de consenso en torno a varios temas importantes. Sin embargo, los 193 estados miembro de la ONU finalmente acordaron un sólido documento con un amplio conjunto de compromisos políticos. Esta Declaración sin precedentes marca el reconocimiento de los líderes mundiales de la magnitud e impacto de las ENC y las coloca como problema de desarrollo que va más allá del sector sanitario. Acudió la cifra récord de 34 Jefes de Estado y de Gobierno y 120 Estados Miembro realizaron declaraciones. La reunión de alto nivel ha inspirado, sin lugar a dudas, voluntad política y liderazgo para luchar contra la diabetes y las ENC y la Declaración resultante ofrece un marco de trabajo para salvar a millones de personas de una muerte o una discapacidad evitables. 

Áreas de éxito

El liderazgo y la cooperación internacional: La lucha contra la diabetes y las ENC ahora se considera un problema de desarrollo. La Declaración promueve su inclusión en las agendas de desarrollo y anima a las organizaciones internacionales a que aporten asistencia técnica y construyan capacidades para combatir las ENC en los países en desarrollo. El liderazgo nacional es un fuerte componente, con el compromiso concreto por parte de los gobiernos de establecer o fortalecer políticas o planes nacionales multisectoriales para 2013.

Medicamentos y tecnologías esenciales

Importante para las personas con diabetes, la Declaración compromete a los gobiernos a aumentar el acceso a medicamentos asequibles, seguros, eficaces y de calidad garantizada, así como tecnologías de diagnóstico. Incluye un lenguaje concreto sobre el uso de genéricos y flexibilidad en la licencia de patentes para mejorar el acceso, la disponibilidad y la asequibilidad. 

Sistemas sanitarios

La Declaración reconoce la importancia de que los sistemas nacionales incluyan un sistema sanitario que funcione bien, con cobertura universal, a fin de prestar atención a las personas con ENC, especialmente mediante mecanismos de atención primaria y protección social. La Declaración también incluye el compromiso de promover la formación y la retención de los trabajadores sanitarios.

Prevención

Se centra en promover entornos saludables, actuando para fomentar una alimentación sana y el aumento de la actividad física mediante la planificación urbana, el transporte activo y programas de vida sana en el lugar de trabajo. Los gobiernos se han comprometido a reducir en los alimentos la sal, el azúcar y las grasas saturadas, eliminando las grasas trans-fabricadas a nivel industrial, aunque con unos objetivos acordados. La Declaración reconoce los vínculos entre infranutrición de la madre durante el embarazo y la diabetes gestacional  y el aumento del riesgo de que el bebé desarrolle diabetes con el paso del tiempo. La Declaración promueve la inclusión de las ENC en los programas de salud reproductiva, materna y del recién nacido. 

Seguimiento

El Secretario General de la ONU deberá informar sobre los progresos en 2013 ante la Asamblea General y los Estados Miembro celebrarán una revisión y una evaluación integrales en 2014. Esta revisión permitirá realizar un seguimiento de los compromisos adquiridos en la actual Declaración y del progreso de los objetivos e indicadores mundiales futuros que los Estados Miembro deberían cumplir. También es una oportunidad de garantizar que la diabetes y las ENC se integran junto con otras prioridades sanitarias en los próximos objetivos de desarrollo, que se acordarán a nivel internacional  cuando finalicen los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) actuales, en 2015.

Áreas de actuación en el futuro

Objetivos

La Declaración carece de objetivos generales y metas vinculados a una fecha concreta. Tal y como demostró la Declaración Política sobre el VIH/SIDA de 2001, unas metas y unos objetivos audaces inspiran liderazgo, garantizan una amplia acción y crean un plan de actuaciones políticas para que las partes implicadas puedan medir el progreso. Los Estados Miembro han perdido esta oportunidad, posponiendo esta decisión hasta 2012, momento en el que acordarán un marco de monitorización integral para las ENC, así como metas e indicadores voluntarios en todo el mundo. 

Recursos

Aunque la Declaración reconoce que los recursos dirigidos a la lucha contra la diabetes y las ENC no se corresponden con la magnitud del problema, no incluye compromisos concretos, pidiendo tan sólo a los Estados Miembro que investiguen las posibles fuentes potenciales de financiamiento. Afortunadamente, especifica canales bilaterales y multilaterales, que hasta la fecha han estado limitados para la diabetes y las ENC, así como enfoques de financiación innovadores a largo plazo.

Cooperación

Los gobiernos han reconocido la importancia de la acción multisectorial, pero no se han comprometido a colaborar a alto nivel contra las ENC a fin de coordinar e impulsar actuaciones de seguimiento. En su lugar, han pedido al Secretario General de la ONU unas recomendaciones para 2012 que destaquen las opciones para dicha cooperación. Las ONGs deben participar en este proceso. 

Siguientes pasos

La reunión de alto nivel de la ONU sobre ENC es un evento que marca un cambio, pero es tan sólo el comienzo de una nueva era para la diabetes. La Declaración Política de 2012 abre la puerta a los esfuerzos de promoción y defensa pública para el desarrollo de metas mundiales, un marco de monitorización y la colaboración a alto nivel en la lucha contra las ENC. Con la revisión de los ODM en 2013, la comunidad diabética mundial debe hacer campaña para garantizar que la diabetes y las ENC se integren en los próximos objetivos de desarrollo internacionalmente acordados. Los gobiernos están hoy esperando la orientación y la experiencia técnica de la sociedad civil para implementar los elementos de la Declaración. La FID está dispuesta a poner su experiencia a disposición de los gobiernos para que emprendan las actuaciones necesarias, así como a hacer el papel de “perro guardián”, haciendo a los gobiernos responsables de las promesas realizadas. La FID se siente orgullosa de haber liderado el movimiento que ha llevado a la consecución de este logro, pero la campaña continúa para los millones de personas con diabetes en todo el mundo.