Soluciones mundiales para un problema mundial

La diabetes se encuentra a nivel de crisis, pero finalmente se le está concediendo su lugar dentro de la agenda mundial de la salud. Tal y como demostró la reunión de alto nivel de la ONU de 2011 sobre Enfermedades No Contagiosas de Nueva York, los líderes políticos están en busca de soluciones.

La FID reunió a expertos mundiales en diabetes y realizó consultas extendidas para ofrecer dichas soluciones. El resultado de estas deliberaciones, el primer Plan Mundial contra la Diabetes de la historia, presenta pruebas y propone soluciones de eficiencia económica dentro de un marco coherente de actuaciones. 

Objetivos 

El plan define un camino a seguir basándose en tres objetivos:

1.       Mejorar los resultados sanitarios de las personas con diabetes

Este objetivo se centra en: proporcionar los medicamentos, las tecnologías y los servicios esenciales para las personas con diabetes; identificar, tratar y monitorizar a las personas de alto riesgo de complicaciones, incluidas las no diagnosticadas y proporcionar educación para el autocontrol. 

2.       Prevenir el desarrollo de diabetes tipo 2

Este objetivo adopta un enfoque de "salud en todas las políticas", realizando un seguimiento del impacto de todas las propuestas y respaldando la adopción de las que favorezcan la buena salud; defendiendo que la nutrición sana esté al alcance de todos, reduciendo el contenido en grasas, azúcares y sales y eliminando las grasas trans de los alimentos y bebidas procesados y promoviendo la actividad física diaria.

3.       Detener la discriminación contra las personas con diabetes

Este objetivo propone la creación de un soporte legal y un marco político, especialmente en los sectores del empleo, la educación y los seguros sanitarios; implica a las personas con diabetes en decisiones relativas a la política sobre diabetes y ofrece informes con regularidad y transparencia sobre las prestaciones y los resultados de la atención sanitaria relacionada con la diabetes, además de apoyar las campañas de concienciación, identificando a los líderes para el cambio. 

Estrategias clave

Dentro del plan, la estrategia clave para los gobiernos es la implementación de un Programa Nacional de Diabetes. Este programa debe mejorar la organización, la calidad y el alcance de la prevención y la atención a la diabetes. Estos programas deben estar documentados y ser transparentes, tener unas metas y unos objetivos definidos con marcos de tiempo y logros concretos, así como financiación y medios de evaluación.

El Plan Mundial contra la Diabetes también proporciona asesoramiento a gobiernos y organizaciones internacionales sobre enfoques que arrojarán resultados. En concreto, el Plan identifica la importancia de fortalecer los marcos de trabajo institucionales mediante varias estrategias clave. Entre estas estrategias se incluye aportar un liderazgo a nivel nacional y mundial, coordinar la responsabilidad en la diabetes y las enfermedades no contagiosas al nivel más alto de gobierno y garantizar que las actuaciones oficiales vayan más allá de la sanidad, adentrándose en otros sectores como la agricultura, el transporte, el medio ambiente y la planificación.

Para garantizar la consecución de los objetivos anteriormente descritos, el Plan también propone que:

  • La ONU y sus agencias trabajen intensivamente con los gobiernos nacionales a fin de reorientar los sistemas sanitarios desde el enfoque tradicional en la atención aguda hacia un modelo de atención continuada más proactiva y preventiva, incluyendo la formación y el equipamiento de los profesionales sanitarios para que puedan controlar la diabetes más eficazmente.
  • Los países desarrollen una agenda priorizada nacional de investigaciones que cubra los vacíos de conocimiento que actualmente obstaculizan la prevención y el control de la diabetes, mejoren los medicamentos y las tecnologías contra la diabetes para facilitar la prestación sanitaria, especialmente en comunidades remotas y faltas de recursos, y apoyen la búsqueda de una cura.
  • Los gobiernos garanticen que se realicen y se comuniquen monitorizaciones y recopilaciones de datos sólidos y que sirvan de base a la mejora continuada de las prestaciones sanitarias.
  • Los sistemas de adquisición y suministro sean revisados y se mejore su eficiencia a fin de garantizar la distribución eficaz de medicamentos y tecnologías esenciales contra la diabetes.
  • Se logren fuentes innovadoras de financiación, sostenida y predecible, a fin de implementar el Plan y acelerar los progresos hacia la consecución de los objetivos de desarrollo internacionales.
  • Los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil (incluidos los trabajadores sanitarios y los académicos) trabajen unidos para promover la innovación, mejorando, por ejemplo, el diseño de edificios para estimular la actividad física, promoviendo ideas nuevas y estableciendo nuevas corrientes de financiación.