Durante los últimos 30 ó 40 años, la tasa de muertes
por enfermedad cardiovascular ha ido descendiendo
gradualmente en muchos países. En el mundo desarrollado,
la mejora en la detección y el tratamiento de la hipertensión
y la hipercolesterolemia, la reducción del número de
fumadores y los tratamientos modernos y eficaces en casos de
emergencia, como un infarto de miocardio, han contribuido
a que se dé una reducción constante del número de personas
que mueren por afecciones cardiovasculares. Sin embargo,
según Jonathan Shaw, esta tendencia se podría ver revertida
con el siguiente pulso del reloj mundial.
Issue:
Keywords:
enfermedad cardiovascular, epidemia, obesidad
Section:
