Mientras que un porcentaje de mujeres con el síndrome
metabólico se quedan embarazadas, el embarazo en sí mismo
crea un entorno similar al del síndrome, que incluye el
desarrollo en algunas mujeres de insensibilidad a la insulina
y aumentos en los niveles de glucosa en sangre, triglicéridos
e hipertensión. Además de la potencial aceleración del riesgo
de complicaciones cardiovasculares y diabéticas, la aparición
de rasgos del síndrome metabólico durante el embarazo
también podría dañar al feto. David Simmons nos habla
de cómo los cambios durante el embarazo pueden crear un
aumento de la susceptibilidad tanto de la madre como del
bebé de sufrir daños.
Issue:
Keywords:
embarazo, desprendimiento de placenta, infarto de placenta, preeclampsia, macrosomia, feto
Section:
