Atención diabética en Ruanda - contra todo pronóstico


Ruanda es un pequeño país en vías de desarrollo de 26.338 kilómetros cuadrados, ubicado en el centro de África, con una población aproximada de 12 millones de habitantes. La mayoría de las personas son granjeros de subsistencia. En Ruanda se produjo uno de los más abominables crímenes del siglo XX, y harán falta varias generaciones de ruandeses para curarse de la devastación y la pérdida. En el “genocidio tutsi de 1994”, más de un millón de personas inocentes fueron asesinadas, miles se exiliaron o fueron encarceladas y estos asesinatos dejaron miles de viudas y huérfanos. Los servicios públicos para la población se destruyeron y el sistema sanitario se paralizó, ya que muy pocos médicos profesionales debidamente formados permanecieron en el país. Las instalaciones y los centros sanitarios fueron destruidos y el acceso a los medicamentos era prácticamente inexistente.

Aunque las instituciones ruandesas se vieron sobrepasadas por múltiples emergencias, el sector sanitario gastó la mayor parte de los recursos que le quedaban en enfermedades infecciosas, como el VIH. La atención diabética en Ruanda sufrió durante el conflicto y las personas con diabetes lucharon por sobrevivir. La diabetes fue ignorada, poniendo a muchas personas en peligro. No existían políticas sanitarias contra la diabetes y los médicos minimizaron la gravedad de esta afección, mientras que el público en general la ignoraba.

Para combatir estos desafíos, se creó en 1997 la Asociación de Diabetes de Ruanda (RDA), con el fin de mejorar el bienestar de todas las personas con diabetes en este país y de unirse al esfuerzo mundial por defender mejor la atención y la prevención de la diabetes.


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