Una llamada de atención mundial

La diabetes es el problema de desarrollo sin resolver del siglo XXI
 
La recientemente publicada 6ª edición del Atlas de Diabetes de la FID informa de que el número de personas que viven con diabetes ha aumentado de manera imparable, hasta alcanzar los 382 millones en 2013. Nuestras pruebas muestran que la prevalencia de diabetes se disparará para 2035. Para entonces, casi 600 millones de personas vivirán con diabetes y, aproximadamente, 470 millones tendrán alteración de la tolerancia a la glucosa. Dicho de otro modo: 1 de cada 8 personas en el mundo, 1.000 millones de personas, vivirán con o correrán el riesgo de desarrollar diabetes.

En el siglo XXI la diabetes es una llamada de atención.

Estas impresionantes estadísticas no hacen nada por representar la cada vez más frecuente muerte de un hombre, una mujer o un niño por cualquier forma de diabetes. Las estadísticas tienen la capacidad de convertirse en revelaciones sin rostro, cuyas dimensiones hacen disminuir de manera injusta la importancia de los millones de vidas perdidas, así como la difícil situación de la pobreza y el sufrimiento atribuibles a la diabetes.

La diabetes, en todas sus formas destructivas, no es sólo una crisis de salud. Es un problema de desarrollo no resuelto para los países de ingresos medios y bajos en todo el mundo. No hay ninguna ventaja económica ni utilidad política en ignorar la pandemia de diabetes, pero está confirmado que eso es precisamente lo que el mundo está haciendo.

La Federación Internacional de Diabetes (FID) y sus Asociaciones Miembro luchan contra el constante aumento de diabetes. Contamos con un formidable arsenal de armas: estrategias de prevención, terapias salvadoras y la dedicada actividad de un consorcio mundial de defensores, expertos, investigadores y profesionales médicos. A pesar de ello, estamos perdiendo la batalla no sólo por proteger a las personas en riesgo y sin atención sanitaria, sino también el crecimiento económico y la estabilidad de los países en desarrollo.

En 2011 se hizo historia con la adopción de la Declaración Política de la ONU sobre Enfermedades no Transmisibles (ENT), que incluye a la diabetes. En noviembre de 2012, los estados miembro de la ONU acordaron el primer marco mundial de monitorización para la prevención y el control de ENT, incluyendo un conjunto de objetivos voluntarios e indicadores mundiales para detener el aumento de asesinos crónicos como la diabetes y la obesidad. En 2013, se adoptaron los cimientos de la arquitectura mundial contra las ENT a fin de acelerar los avances. El conjunto aprobado de nueve objetivos mundiales y 25 indicadores son logros históricos. Transmiten el mensaje sólido de que todos los países deben comprometerse a reducir el número de muertes prematuras por ENT en un 25% para 2025.

Hacer que progresen unos objetivos voluntarios en un momento en el que las agendas políticas están llenas de distintos intereses en competencia puede instigar la oposición. Nuestro mayor desafío, que es promover la acción gubernamental, es proporcionar a los líderes políticos y los diseñadores de políticas pruebas sólidas para que adopten y consigan los objetivos de la ONU respecto a las ENT. Esto forma parte integral de los propósitos de la FID en su faceta de promoción y defensa pública mundial.

Es con gran admiración que podemos celebrar una señal de progreso inmediatamente después del Congreso Mundial de Melbourne. La Declaración de Melbourne sobre Diabetes se ha presentado oficialmente el día 2 de diciembre de 2013. Ha sido acordada y firmada por 50 parlamentarios. Se han comprometido a garantizar que la diabetes tenga un lugar principal dentro de las agendas de cada país, promoviendo la prevención, el diagnóstico precoz, el control y el acceso a la atención, el tratamiento y los medicamentos adecuados.

Me gustaría rendir honores a Guy Barnett, que ha trabajado duramente para reunir al Foro de Parlamentarios en Melbourne. Mi gratitud se extiende a la Hon. Judi Moylan, quien aceptó generosamente ser la Coordinadora Mundial de la FID de nuestra Red Mundial de Líderes Parlamentarios por la Diabetes, junto al miembro del parlamento inglés Adrian Sanders, como presidente. Simon Busutti, parlamentario de Malta y la Dra. Rachel Nyamai, parlamentaria de Kenia, ejercerán como vicepresidentes. Con su liderazgo y el compromiso de otros parlamentarios de todo el mundo, la misión de la FID obtendrá grandes logros. Nuestro desafío es mundial y ahora, con una respuesta global al más alto nivel, debemos tener éxito en la consecución de la atención apropiada, el apoyo y los fondos para contener el aumento de la diabetes en todo el mundo.


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