Educación Diabética

La diabetes es difícil. Impone exigencias a lo largo de toda la vida a las personas con la afección y a sus familiares, que se ven obligados a adoptar múltiples decisiones en relación al control diabético. Las personas con diabetes necesitan monitorizar su glucemia, tomar su medicación, hacer ejercicio con regularidad y ajustar sus hábitos de alimentación. Además, en ocasiones tienen que enfrentarse a problemas relacionados con las complicaciones diabéticas y llevar a cabo considerables ajustes psicológicos. Ya que los resultados se basan en gran parte en las decisiones que tomen, es de suma importancia que las personas con diabetes reciban una educación diabética de alta calidad y de manera continuada, que se adapte a sus necesidades y que esté impartida por profesionales sanitarios preparados.

Sin educación diabética, las personas con la afección están menos preparadas para adoptar decisiones documentadas, realizar cambios conductuales, resolver los problemas psicosociales que presenta la diabetes y, por último, podrían verse incapacitadas para controlar su diabetes eficazmente. Un mal control tendrá como resultado unos malos resultados sanitarios y un aumento de la probabilidad de desarrollar complicaciones. La educación es, por lo tanto, la esencia en la prevención de las complicaciones diabéticas y protagoniza la campaña del Día Mundial de la Diabetes.

La mayoría de las personas con diabetes no tienen acceso a educación diabética debido a factores como el coste y la falta de servicios apropiados. Muchas otras podrían no conocer los servicios existentes o quizá no estén convencidas de los beneficios que puede aportar dicha educación. Podrían sentir, por ejemplo, que la interacción con su médico ya es suficiente para ofrecerles toda la educación que necesitan. La campaña del Día Mundial de la Diabetes promocionará la importancia de los programas de educación diabética estructurados como base de la prevención y el control de la diabetes, y fomentará el aumento de oportunidades de recibir educación diabética dentro de los sistemas sanitarios y las comunidades.

La educación diabética es especialmente necesaria en los países en desarrollo. También es necesario el acceso a la educación en muchos países desarrollados porque no hay suficientes educadores ni centros para afrontar el creciente número de personas con diabetes. La Federación Internacional de Diabetes (FID) trabaja para determinar y cubrir los vacíos en la oferta de educación diabética en todo el mundo. En 2003, la Federación publicó unos Estándares Internacionales para la Educación Diabética y  este mismo año se publicará una versión revisada y actualizada de la publicación.

El marco educativo de la FID incluye iniciativas para el cambio en múltiples frentes, como el compromiso para establecer centros educativos reconocidos por la FID que puedan promover el desarrollo de la educación diabética en todas las regiones. La FID ha participado ampliamente en la promoción de la educación diabética desarrollando y fomentando estándares internacionales y currículos en varios idiomas, ofreciendo educación a través de asociaciones regionales, proporcionando materiales educativos, ejerciendo presión política y difundiendo pruebas científicas.

El mejor modo de impartir educación diabética es a través de un equipo multidisciplinar. Aunque en algunos países ya existe la educación multidisciplinar, no es así en muchos otros, y su valor no está plenamente reconocido por parte de la profesión médica. La campaña del Día Mundial de la Diabetes se propone cambiar esta situación. Se espera que la concienciación que surja tras la campaña estimule a los sistemas sanitarios de todas partes para que reconozcan la necesidad de ofrecer educación diabética estructurada y ayuden a establecer el acceso a una educación diabética de calidad como un derecho de todas las personas con diabetes.