Prevención de la diabetes

En la actualidad, la diabetes tipo 1 no se puede prevenir. Los factores desencadenantes que se cree generan el proceso que tiene como resultado la destrucción de las células del organismo productoras de insulina siguen bajo investigación. La diabetes tipo 2, sin embargo, se puede prevenir en muchos casos si se mantiene un peso sano y si se es físicamente activo. Estudios en China, Finlandia y los EE UU han confirmado este punto.

Dejando a un lado los argumentos sobre la calidad de los datos y las metodologías utilizadas, los últimos 30 años han sido testigos de un rápido aumento de la diabetes tipo 2. En 1985 se estimaba que había aproximadamente 30 millones de personas con diabetes. Una década más tarde la cifra incrementó a 150 millones. Hoy según las cifras de la FID hay más de 250 millones de personas con diabetes. A menos que se tomen medidas implementando eficazmente programas de prevención y control, la FID predice que el número total de personas con diabetes alcanzará los 380 millones para 2025. Cada vez está más claro que la explosión de la diabetes desbordará los sistemas sanitarios en todas partes y alterará los beneficios del desarrollo económico. Es importante que el mundo de la diabetes transmita un mensaje consistente, que diga que la inversión en educación diabética y programas de prevención supondrá un ahorro económico a largo plazo y aportará importantes beneficios en términos de calidad de vida para las personas con diabetes y aquellos con un alto riesgo de desarrollarla.

El enfoque de prevención primaria de la campaña del Día Mundial de la Diabetes se basa en el Consenso de la FID sobre Prevención de la Diabetes tipo 2. El Consenso propone un sencillo plan en tres fases para la prevención de la diabetes tipo 2 en personas de alto riesgo.

La FID recomienda que todas las personas que corran un alto riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 sean identificadas mediante rastreos oportunistas y autoanálisis. Las personas de alto riesgo se pueden identificar fácilmente mediante un sencillo cuestionario para evaluar factores de riesgo como la edad, el perímetro de cintura, los antecedentes familiares, el historial cardiovascular y el historial gestacional.

Una vez identificadas, las personas de alto riesgo deberían medirse los niveles de glucosa en plasma acudiendo a un profesional sanitario para detectar si existe alteración de la glucosa en ayunas o alteración de la tolerancia a la glucosa, ya que cualquiera de ellas indicaría un aumento del riesgo de diabetes tipo 2.

Hay pruebas sustanciales de que conseguir un peso corporal sano y realizar ejercicio moderado puede ayudar a prevenir el desarrollo de diabetes tipo 2. En la prevención primaria, los educadores diabéticos juegan un importante papel a la hora de ayudar a las personas a entender los riesgos y a definir objetivos realistas para mejorar su salud. La FID recomienda como objetivo realizar al menos 30 minutos de ejercicio al día, como caminar a paso ligero, nadar, montar en bicicleta o bailar. Caminar con regularidad durante al menos 30 minutos al día, por ejemplo, ha demostrado reducir el riesgo de diabetes tipo 2 en alrededor de un 35-40%.

El Día Mundial de la Diabetes promoverá una mayor concienciación sobre los factores de riesgo de diabetes y fomentará que se compartan las prácticas óptimas en la prevención de esta afección. La campaña pedirá a las partes implicadas de la diabetes que hagan una llamada a los Estados Miembro de la ONU para que cumplan las promesas contenidas en la Resolución de la ONU sobre la diabetes y desarrollen políticas nacionales para su prevención, su tratamiento y su atención en línea con el desarrollo sostenible de sus sistemas sanitarios.