Cinco preguntas a Sir Michael Hirst, Presidente de la FID

Este trimestre, hablamos con Sir Michael Hirst, Presidente de la FID. Descubra cómo planea aumentar la presencia de la Federación en todo el mundo y qué experiencias del pasado han impulsado e inspirado su pasión por la diabetes. 

1. ¿Cómo empezó a interesarse por la diabetes?
En 1985, mi hija más pequeña fue diagnosticada con diabetes de tipo 1 a la edad de cinco años.  Me di cuenta de los defectos en el tratamiento y la asistencia, y en particular de la carencia de jeringuillas desechables y tiras de control de glucosa en sangre de prescripción en el Reino Unido. Como miembro del parlamento, estaba en posición de hacer una campaña a su favor. 

En un momento en que muy pocas personas estaban preparadas para hacer una campaña abierta a favor de la causa de la diabetes, pedí la ayuda del Primer Ministro para evitar burocracias y papeleos. Muy poco después, las primeras jeringuillas y luego las tiras estuvieron ampliamente disponibles para aquellos que las necesitaban. Yo saludo a los miles de voluntarios que anteriormente se habían esforzado tanto para conseguir un cambio de política; ésta victoria es suya. 

Nunca olvidaré lo poco que mi esposa y yo sabíamos sobre la condición de nuestra hija y los muchos desafíos que ella afrontaría, y reconozco la importancia vital del buen material educativo para las personas con diabetes, así como para aquellos que las atienden.

 

2. ¿Qué experiencias relevantes tiene usted que puedan ayudarle en su papel como Presidente de la FID?
En primer lugar, he tenido la experiencia de vivir con la diabetes en mi familia durante más de 25 años, y un entendimiento de lo duro que es para una persona joven ser la víctima inocente de una enfermedad grave. Mi hija ha sido afortunada de haber tenido un apoyo médico experto cuando se ha encontrado con dificultades. No quiero nada más que la misma asistencia experta para todas las personas con diabetes, aunque sé que estamos muy lejos de ello. 

He visto lo mejor y también lo peor de los servicios de asistencia y tratamiento y creo absolutamente que todo lo que hacemos en la FID debe tener, como impulso principal, la determinación absoluta de mejorar las vidas de las personas con diabetes.

Presidí el Patronato de Diabetes UK desde 2001 hasta 2006 y aprendí mucho de esa experiencia. Diabetes UK es la segunda asociación miembro más antigua y la segunda más grande del mundo, además de co-fundadora de la FID. Es un privilegio haber sido elegido para dirigir dos organizaciones tan grandes. 

Mi conocimiento sobre la toma de decisiones gubernamentales de 15 años en primera fila de la política es provechoso para saber cómo podemos influir mejor en la política de la salud para mejorar las vidas de las personas con diabetes. He aprendido mucho sobre cómo deben trabajar las organizaciones eficaces. Pero esa experiencia cuenta poco, a menos que se tenga también una verdadera pasión por mejorar las vidas de las personas con diabetes, y modestamente, yo diría que la tengo. 

He visto lo mejor y también lo peor de los servicios de asistencia y tratamiento y creo absolutamente que todo lo que hacemos en la FID debe tener, como impulso principal, la determinación absoluta de mejorar las vidas de las personas con diabetes.

 

3. ¿Cuál es su prioridad para la FID para el próximo trienio?
La prioridad mundial es asegurar que la Federación sigue siendo la voz de las personas con diabetes colaborando con otras organizaciones que nos ayuden a conseguir nuestra misión. 

Se da mucha importancia al Plan Estratégico de la Federación para reforzar la eficacia de nuestra organización a un nivel regional, de modo que podamos reforzar la eficacia de nuestras asociaciones miembro, en particular en países de renta baja y media. 

En los últimos años, hemos acertado en elevar el perfil de la diabetes en el contexto de las enfermedades crónicas; ahora debemos usar este mismo celo en nuestra defensa por conseguir verdaderas mejoras en la atención y el tratamiento, así como políticas de prevención eficaces, de modo que el tsunami de la diabetes tipo 2 pueda primero reducirse y, luego, invertirse. 

La prioridad mundial es asegurar que la Federación sigue siendo la voz de las personas con diabetes colaborando con otras organizaciones que nos ayuden a conseguir nuestra misión. 

Es una ambición enorme, pero es vital si queremos mejorar la vida de las personas con diabetes y evitar que otras la desarrollen. La FID tiene una junta enormemente talentosa, y estoy orgulloso de dirigirla; estamos muy unidos en nuestro objetivo.  Todos queremos ver a nuestros campeones locales y nacionales para la diabetes facultados para ser eficaces defensores, del mismo modo que yo comencé mi trabajo con la diabetes en el Reino Unido hace años.   

 

4. ¿Cuáles son algunos de los desafíos que usted espera afrontar en la puesta en práctica del plan estratégico de 2013? ¿Cómo podemos superarlos como organización?
Cualquier organización que se precie siempre tiene, o debería tener, ambiciones más allá de su ámbito actual. 

Tenemos un Plan Estratégico con varios objetivos ambiciosos y algunos tardarán en conseguirse bastante más tiempo que este trienio, pero esto no debe detenernos para arrancar con fuerza.  Inevitablemente, las limitaciones afectan a los recursos disponibles, humano y financieros. 

La FID tiene a muchas personas talentosas en su oficina y en su junta y, si nos centramos en objetivos y ambiciones específicos, podremos avanzar. Tener los ingresos necesarios para estos objetivos es muy importante, y por eso debemos estudiar maneras de ampliar la base de apoyo financiero a la FID. 

Podemos ir a la búsqueda de muchos colaboradores naturales y persuadirles de que, si trabajamos juntos, podremos conseguir más que si trabajamos por separado – o peor: ¡compitiendo!  Sin embargo, el principio director de todo lo que hacemos es y seguirá siendo que hay que mejorar las vidas de las personas con diabetes. La FID es enormemente afortunada de tener un ejército de voluntarios en todo el mundo que trabajan en las asociaciones miembro o en la investigación o práctica clínica. 

Dependemos en gran medida de ellos y les estamos agradecidos cada minuto de cada día por todo lo que hacen por la causa de la diabetes.

 

5. ¿Qué le gustaría conseguir como Presidente de la FID al final de su trienio?
Nada sobre mí o sobre mi herencia. Estoy al final de mi vida laboral, y sólo quiero dedicar tres años  a tratar de ayudar a la FID a ser una organización aún más eficaz.

Cualquier organización que se precie siempre tiene, o debería tener, ambiciones más allá de su ámbito actual.  

Cualquier cosa que se consiga será el resultado de un enorme esfuerzo de equipo, del cual durante tres años seré el líder. Querría que la Federación fuera una organización más fuerte e incluso más consolidada, no por su propio bien, sino porque de ese modo podrá apoyar mejor a aquellos a los que servimos: las personas con diabetes.  

Me sentiría decepcionado si no lográramos marcar una auténtica diferencia en la eficacia de nuestra presencia regional, y si no proporcionáramos un apoyo eficaz de muchas formas diferentes a nuestras asociaciones miembro. 

La FID será una organización más grande, porque en muchos países hay asociaciones de diabetes exitosas totalmente operacionales que llaman a nuestra puerta para ser miembros.  No sólo debemos ser más grandes, sino también mejores, por lo tanto mejor equipados para mejorar significativamente la vida cotidiana de las personas con esta enfermedad que constituye una amenaza para la vida. 

Es asombroso lo que puede conseguir un número relativamente reducido de personas decididas cuando tienen una finalidad común y un objetivo claro.