El primer uso práctico de la insulina por Banting y Best en 1921 supuso una revolución médica. De la noche a la mañana, la diabetes tipo 1 pasó de ser una enfermedad indefectiblemente fatal a convertirse en un trastorno controlable. Miles de personas de todo el mundo han recibido galardones por sobrevivir 50 años a base de insulina, algunas de ellas incluso llegaron a octogenarias. La insulina está clasificada por la OMS como medicamento esencial.