En 2003, una joven de 16 años con diabetes tuvo una idea que parece estar lista para cambiar la faz de la diabetes. Clare Rosenfeld entró en contacto con Martin Silink poco tiempo después de su elección como Presidente electo de la Federación Internacional de Diabetes, y le habló de su sueño de que las Naciones Unidas publicasen una Resolución sobre la diabetes. Inspirándose en el sueño de Clare, Martin Silink pasó los dos años siguientes recabando la opinión de las partes implicadas en la diabetes y buscando apoyo en todo el mundo para obtener una Resolución de la ONU.