Los intentos de desarrollar una ruta para la administración de insulina por vía pulmonar comenzaron en los años 20. Pero los inhaladores capaces de administrar insulina por dicha vía de manera clínicamente viable no se desarrollaron hasta los años 90. Los pulmones ofrecen una gran superfi cie de entre 100 m² y 140 m² (más o menos la superficie de un campo de tenis) para