La bomba de insulina ofrece algunas ventajas para algunas personas con diabetes tipo 1, que los libera de la tarea de administrarse una serie de inyecciones cada día. Sin embargo, el alto coste de la bomba y la necesidad de una cuidadosa supervisión limitará su utilización a aquellos pacientes pudientes que puedan contar con un apoyo médico sofisticado. Este artículo propone la utilización de la "terapia con células beta" con el fin de crear células de reemplazo productoras de insulina.