Las enfermedades crónicas, como la enfermedad cardiaca, el derrame cerebral, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes son, con diferencia, las principales causas de mortalidad en el mundo y representan el 60% del total de fallecimientos. Al contrario de lo que se suele pensar, el 80% de las muertes por enfermedad crónica tienen lugar en países de ingresos bajos y medios. Esta epidemia invisible es una causa subestimada de pobreza y retrasa el desarrollo económico de muchos países.