A las 7.59 hora local, el 26 de diciembre de 2004, un fuerte terremoto sacudió el fondo del Océano Índico justo al noroeste de Sumatra, desencadenando una serie de enormes y poderosos tsunamis que acabaron con la vida de casi un cuarto de millón de personas, 168.000 tan sólo en Indonesia. El tsunami diezmó pueblos y ciudades de Indonesia, Tailandia y la costa oeste de Malasia hasta Bangla Desh, India, Sri Lanka y las Maldivas, a miles de kilómetros, y llegó incluso hasta Somalia, Kenia y África Oriental.