Hace alrededor de una década y media, las prioridades de la sanidad pública en los países de ingresos medios y bajo se centraban en las enfermedades infecciosas y en los problemas sanitarios de madre e hijo. Posteriormente, sin embargo, los datos publicados en las principales revistas y artículos médicos por agencias multilaterales han demostrado que más del 50% de la carga de la enfermedad en los países en desarrollo está causada por enfermedades crónicas, como la enfermedad