La diabetes se ha convertido en un problema sanitario mundial, alcanzando proporciones epidémicas en todo el mundo con graves implicaciones para la salud y el bienestar. La Federación Internacional de Diabetes calcula que, para 2025, casi 350 millones de personas tendrán diabetes. Las personas que son más vulnerables ante esta enfermedad crónica son quienes viven en países en vías de desarrollo, los miembros de grupos étnicos minoritarios y las personas socioeconómicamente desfavorecidas de los países en desarrollo.