Los factores medioambientales, como el estilo de vida y las opciones alimenticias, juegan un papel clave a la hora de determinar el peso corporal de un niño. La omnipresente publicidad de los alimentos de baja calidad, sumada al exceso de sedentarismo del tiempo libre, están impulsando un alarmante aumento de la incidencia de enfermedades no contagiosas de origen obeso, como la diabetes tipo 2, entre los jóvenes de todo el mundo.


