Un columnista de un periódico del RU se quejó recientemente de que “La corriente antitabaco parece haber surgido de la nada. ¿Por qué no tuvo lugar en 2000, 1996, ó 1986?” La realidad es que los riesgos para la salud del tabaco se conocen desde hace más de una generación; que la comunidad sanitaria lleva mucho tiempo exigiendo que desde la política pública se conciba un sistema para controlar el tabaco de manera eficaz; y que los cambios en política, en especial aquéllos que afectan a temas sensibles y que generan protestas, llevan su tiempo.