Actividad Física

La actividad física beneficia a todas las personas con o sin diabetes. Algunos de estos beneficios son:

  • Ayuda a sentirse mejor con uno mismo
  • Ayuda a mantener la glucosa en sangre dentro de los márgenes deseados
  • Aumenta la sensibilidad de la insulina (la insulina producida funciona mejor)
  • Ayuda a perder peso y a mantener un peso saludable
  • Ayuda a tratar con el estrés
  • Mantiene las articulaciones más móviles y menos rígidas
  • Mantiene los huesos sanos y fuertes
  • Reduce los riesgos de apoplejía y ataques cardíacos
  • Reduce la presión arterial
  • Mejora la circulación
  • Reduce los sentimientos de depresión y ansiedad

La actividad física se puede clasificar en: aeróbica y anaeróbica.

Laaeróbica utiliza grupos de músculos grandes que requieren oxígeno durante períodos de tiempo prolongados. Para las personas que están en buena forma, esto podría ser salir a correr; para las personas que no están en buena forma, esto podría ser caminar 100 pasos.

La resistencia (anaeróbica) utiliza músculos grandes que no requieren oxígeno durante cortos períodos de ejercicio.

La mayoría de las directrices para las personas con diabetes recomiendan la actividad física (incluyendo el entrenamiento aeróbico y/o de resistencia) varias veces a la semana.

Las personas con diabetes tipo 2 deben realizar de 30 a 45 minutos al día entre 3 y 5 días a la semana, o 150 minutos por semana de ejercicio aeróbico.

El ejercicio aeróbico, como caminar, correr, nadar, saltar o montar en bicicleta, debe ser lo suficientemente intenso como para aumentar la frecuencia del pulso y la frecuencia respiratoria. Caminar a paso ligero es probablemente la forma más común de ejercicio aeróbico.

Las personas con diabetes deben realizar ejercicios de resistencia 3 veces a la semana. El entrenamiento de resistencia no requiere necesariamente un equipo costoso. Los pesos utilizados pueden ser algo tan simple como una lata de sopa o un paquete de cereales. Es mejor utilizar pesos ligeros repetitivos que pesos pesados.

El tipo, la frecuencia, la duración y la intensidad del ejercicio deben ajustarse a los niveles de aptitud individuales.

Las personas que no han mantenido recientemente una actividad física y quieren empezar a hacer ejercicio deben consultar con un profesional de la salud para identificar los riesgos asociados con el ejercicio y la forma de tratarlos.

Para las personas con diabetes tipo 1, hay riesgos asociados con la actividad física no planificada. La principal es la hipoglucemia. Por lo tanto, la actividad física debe estar planificada y deben hacerse cambios en la ingesta de hidratos de carbono y/o dosis de insulina.

Antes de iniciar el ejercicio, las personas con diabetes tipo 1 deben:

  • Beber cantidades adecuadas de agua.
  • Asegurarse de que el calzado es apropriado para proteger los pies contra las lesiones y mantenerlos secos.
  • Usar algún tipo de identificación de diabetes, como una pulsera o un collar.
  • Asegurarse de que los colaboradores del ejercicio saben reconocer y tratar los niveles bajos de glucosea en sangre (hipoglucemia).
  • Hacer un precalentamiento durante 5-10 minutos.
  • Comprobar la glucosa en sangre antes de la actividad.
  • Si la glucosa en sangre es más de 252mg/dl (14mmol/L), no debe hacerse ejercicio.
  • Comprobar las cetonas en caso de diabetes tipo 1.
  • Si las glucosa en sangre es menos de 108mg/dl (6mmol/L), comer 15 gramos de hidratos de carbono.
  • Tener preparado una fuente de glucosa durante toda la actividad.

Deben tomarse precauciones especiales cuando el tratamiento de la hipoglucemia pudiera resultar difícil, por ejemplo durante el buceo, el parapente o la escalada en roca.

Las personas con diabetes tipo 1 deben controlar frecuentemente sus niveles de glucosa en sangre después de hacer ejercicio, debido al riesgo de hipoglucemia tardía. También pueden tener que reducir la insulina o aumentar el tentempié antes de acostarse para evitar un evento hipoglucémico durante la noche.

El riesgo de hipoglucemia se reduce en la diabetes tipo 2 y es poco probable en las personas que se tratan sólo con medidas de estilo de vida. Las personas con diabetes tipo 2 que toman medicación antidiabética o terapia de insulina pueden tener que ajustar su medicación antes de un ejercicio prolongado y excesivo y siempre deben llevar una fuente de glucosa.