Control de la glucosa en sangre

La glucosa en sangre se ve influida por muchos factores. La alimentación, el estrés y las enfermedades pueden elevar la glucosa en sangre, mientras que el ejercicio, la medicación y, a veces el estrés, pueden reducirla. En las personas que no tienen diabetes, el cuerpo mantiene todos estos factores en equilibrio. Cuando la glucosa en sangre aumenta, el cuerpo produce insulina para ayudar a reducirla. Cuando la glucosa en sangre empieza a reducirse, el hígado produce más glucosa. Las personas con diabetes tienen que realizar ellas mismas algunas de las funciones que antes hacía su cuerpo. A lo largo del día, una persona con diabetes tiene que tomar muchas decisiones: cuándo y qué comer, cuándo y cuánta actividad debe hacer y, a veces, cuánta medicación debe tomar.

Conocer la glucosa en sangre que se tiene ayuda a tomar decisiones informadas.

Los niveles de glucosa en sangre deseados para las personas con diabetes - según lo recomendado por la Federación Internacional de Diabetes - son:

Antes de las comidas:

70-130 mg/dl (4-7 mmol/L)

2 horas después de las comidas:

menos de 180 mg/dl (10 mmol/L)

Estas recomendaciones se basan en estudios de investigación llevados a cabo entre personas con diabetes tipo 1 y tipo 2, que mostraron que el mantenimiento de los niveles de glucosa en sangre dentro de estos márgenes ayuda a reducir el riesgo de desarrollar complicaciones.