Le educación en la diabetes

La diabetes es difícil. A las personas con diabetes se les imponen exigencias de por vida que las obligan a tomar múltiples decisiones relacionadas con el tratamiento de su afección. Las personas con diabetes tienen que saber controlar su glucosa en sangre y actuar sobre sus resultados regulando el ejercicio, las comidas y la medicación para lograr un equilibrio. Dado que los resultados se basan en gran medida en las decisiones que toman, es muy importante que las personas con diabetes reciban una constante educación diabética de alta calidad que se adapte a sus necesidades y que sea proporcionada por profesionales de la salud cualificados.

Sin educación diabética, las personas con diabetes estarán menos preparadas para tomar decisiones informadas, realizar cambios de conducta, afrontar los problemas psicosociales que presenta la diabetes y, en última instancia, pueden no saber cómo tratar su diabetes con eficacia. Un mal tratamiento se traducirá en una reducción de los resultados sanitarios y en una mayor probabilidad de desarrollar complicaciones.

Los resultados sanitarios dependen en gran medida de la persona con diabetes. Las decisiones que se toman cada día determinan en gran medida la salud y los resultados a largo plazo de una persona.

Hay 3 principios fundamentales para el tratamiento de la diabetes:

  • La diabetes es una enfermedad tratada por la persona que vive con ella.
  • Las personas tienen el derecho y la responsabilidad de tomar decisiones informadas sobre su cuidado. Es más probable que las personas estén motivadas a realizar y mantener cambios cuando han decidido qué cambios hacer.
  • Los proveedores sirven como educadores, consultores y colaboradores de las personas que toman las decisiones finales acerca de su autocontrol. Tratar la diabetes no significa hacerlo todo de forma perfecta. Más bien significa que las personas sean capaces de tomar decisiones informadas que sean coherentes con las realidades de sus vidas, prioridades y valores.